Hundidos en un pozo profundo
2009/09/28 in Noticias
Alegría, ilusión, dolor, angustia, desazón, esperanza, bronca. Muchos son los sentimientos que se vivieron antes, durante y después del clásico de Avellaneda. En la previa, el 3-4-1-2 que planteaba Ricardo Caruso Lombardi, hacía soñar a más de un hincha de Racing con un equipo totalmente volcado en ataque y presionando a su rival en todos los sectores del campo de juego. Pero no, el cambio de fichas salió muy mal y todo lo que se había imaginado el hincha académico durante la semana se derrumbó en tan sólo dos minutos (gol de Gandín). Y ni que hablar tras el 2 a 0 (nuevamente Gandín de penal). El descuento, apenas comenzado el segundo tiempo daba para pensar en un empate, pero no alcanzó y La Academia otra vez volvió a perder ante Independiente como local.
El partido, si bien fue muy emocionante por el simple hecho de tratarse de un clásico, no siguió en ningún momento una línea. Basta con decir que Racing lo podría haber perdido por 4 o 5 goles de diferencia y era justo, como también lo podría haber empatado y nadie hubiese pensado que estaba mal.
Caruso hizo lo que quería la gente, un planteo ofensivo con intención de jugar al fútbol y que siempre esté en ataque. No lo logró. Al equipo se lo vio totalmente desconcertado en el campo de jugo y si bien es cierto que el temprano gol cambió todo lo que se había planificado en la semana, nunca demostró solidez en el fondo, algo que caracteriza a este conjunto. Quizá en ofensiva fue positivo porque tras ir en desventaja Cáceres (lo mejor de Racing junto con Ledesma) reventó un cabezazo en el travesaño, luego Vella le sacó otro a Martínez en la línea, Castromán nuevamente falló un mano a mano y Ramírez probó desde afuera con un muy buen remate. Eso fue todo, porque después del penal (dudoso) que le cometió Aveldaño a Mareque los dirigidos por Caruso se derrumbaron y pedían a gritos que termine la primera parte. Independiente por su parte, no aprovechó tener a su rival groggy y terminó el complemento metido muy atrás y aguantando los ataques de un Racing sin ideas, pero con mucha voluntad. El conjunto albiceleste tuvo varias situaciones para empatarlo, no claras. ¿Acaso eso importa?
Lo positivo es que esta vez el equipo sí mostró actitud y reacción ante un resultado adverso. Lo negativo es que quedó a la luz que las armas para lograrlo no estaban o por lo menos no pudieron ser usadas.
Hay que rescatar las buenas actuación de Cáceres y Ledesma (autor del gol de Racing), quienes juntos intentaron llevar al equipo adelante para ir en busca de la igualdad. También, Jorge De olivera, nuevamente volvió a responder (casi saca el penal).
El problema es que las fechas siguen pasando y mientras algunos jugadores levantan su nivel otros lo bajan de manera abrupta (Brítez Ojeda) generando una confusión total en el técnico a la hora de armar el equipo.
¿Culpas? Con el resultado puesto se le puede recriminar al DT el improvisar un nuevo esquema en un partido tan importante, pero ¿si le salía?, el flojo nivel de Castromán, la inexperiencia de Ojeda, la mala definición de algunos…
Es el momento de hacer una fuerte autocrítica, de unirse y tirar todos para el mismo lado porque las fechas pasan, el tiempo se acorta, el equipo sigue sin aparecer y hoy Racing sigue en promoción, hundido en un pozo muy profundo del cual va a costar salir…
